Esta fortaleza fue escenario de los enfrentamientos
entre el Arzobispo Gelmirez y la Reina Doña Urraca. En el S
XIII fue destruida por los árabes volviendo a levantarse con
gran robustez por lo que cuando los irmandiños la asaltaron
en el S XV tuvieron muchos problemas para hacerse con ella. Después
de este ataque, la fortaleza ya no se reconstruyo siendo abandonada
definitivamente en el Siglo XVI.
En la actualidad se mantiene en pie parte de una de
las torres y la ermita que era la iglesia de la fortaleza y que es
de estilo románico tardío. Tiene una nave única
y un ábside semicircular. En su interior podemos contemplar
la bella imagen de la Virgen de la Lanzada.
El primer domingo de Agosto se celebra una romería
y el rito del baño de las nueve olas para conseguir la fecundidad.
Este rito consiste en bañarse a medianoche dejando que pasen
nueve olas.